30/08/2012

El Dedo y la Luna

Queridos amigos,

Después de un breve descanso estival, ha llegado el momento de continuar con nuevas entradas, pero antes de nada, me gustaría comentar brevemente algunos asuntos de interés.

Como habréis podido observar, poco a poco el blog va creciendo y añadiendo nuevos contenidos:

Se ha creado el apartado "Mis Fotos" donde veremos primordialmente fotos captadas por mi propio objetivo, a veces acompañadas de breves explicaciones y otras veces la imagen simplemente.

También se ha creado un pequeño apartado donde podremos encontrar las "Ultimas Noticias"  referentes al blog o al mundo del bonsái en general, siempre y cuando tengamos noticias, evidentemente.

Por otro lado, empezaré a actualizar el apartado de "Cajón IN/OUT", la finalidad de este apartado es mostrar plantas, macetas, piedras, pinturas, etc. por si alguien está interesando en adquirir algo a cambio de otra cosa, en tal caso se puede enviar un email a sdlrs1970@gmail.com para una información más concreta.

Por último solo me queda recordar que en septiembre el Blog cumple 3 años desde su creación por lo que será renombrado como Bonsallal年3 que significa Bonsallal Año 3.

Por último, solo me queda mencionar que prácticamente estamos rozando el límite de lo que el blog puede abarcar fuera de la idea original por la que fue creado, mostrar trabajos y artículos de Bonsái.

Bien, sin más pasamos al artículo propiamente dicho.







Solo un necio miraría el anillo de un dedo que señala la luna llena.

Probervio Zen




La foto anterior muestra el detalle que más me llamó la atención instantes después de ver por primera vez este Taxus Baccata postrado en su banco de cultivo.

Me transmitió una rara sensación de lástima, como si estuviese frente a una planta lisiada. En fin...

El propietario al no estar muy satisfecho con el trabajo que se le había realizado con anterioridad me ha encargado su rediseño.
Como es lógico, no puedo mirar hacia otro lado y olvidarme dando la vuelta a la planta y usar como frente la parte trasera, no me queda más remedio que realizar la restructuración situando ese gran defecto en el frente y a partir de ahí mejorar también todos los aspectos negativos de este tejo. 

- Nebari carente de interés.
- Tronco aburrido y sin carácter ni movimiento, semejante a una tubería.
- Ningún detalle de interés ni leña seca natural donde focalizar la mirada del observador.
- Pocas ramas principales, solo 2.
- Ramificación con arquitectura incorrecta.

Soy consciente de que no podré obtener un resultado medianamente aceptable sin una intervención importante por lo que cuento con la aprobación del propietario para realizar un trabajo drástico.

Bien, como el estado de la planta no da para mucho, la analizaré con brevedad. 

Las siguientes fotos muestran el aspecto de la planta una vez situada en el banco de trabajo.




Podemos apreciar una gran copa, sin embargo solo existen dos ramas, una en la parte baja y otra justo en el extremo superior.
El estado de la ramificación es abundante pero vista desde cerca está totalmente desordenada y antinatural, debido a que la selección de la ramificación no ha sido la más apropiada, tendré que empezar casi desde cero creando una buena base.


Detalle del nebari, del principal defecto del tronco y de la primera rama.

En la foto anterior podemos apreciar que el nebari no se ve bien ya que está enterrado.
También vemos que desde la primera rama hasta el ápice no hay absolutamente nada que merezca la pena destacar.
Detalle ápice.
Al observar el ápice con detenimiento se puede apreciar que algo se esconde tras el verde, vamos a averiguarlo retirando algunas ramas.



¡¡¡ups!!!,  ¡¡Increible!!, un tenjin escondido.

Un Jin representa una rama muerta que permanece en el recuerdo en forma de leña seca, una planta puede tener varios jines, sin embargo solo un tenjin, éste representa la memoria de la rama más alta que en el pasado formaría el ápice. Ten en Japonés significa cielo, por lo tanto la traducción literal de Tenjin sería el Jin que se dirige al cielo. Un tenjin tiene una carga subjetiva tan importante que por norma general suele ser uno de los puntos de interés donde se centrará la mirada del observador, debido a esto, hemos de destacarlo en el diseño final.

Continuando puedo descubrir en la parte posterior/alta del tronco, también completamente escondida tras el verde y el propio tronco la rama del extremo superior.
El 80% de la ramificación pertenece a esta rama que desde el frente es imposible verla. 
Sale de la posición 1 y bifurca en la rama 2 para construir el ápice, después continúa con las ramas 3 y 4 dirigidas a la parte media de la copa.



Es un juego de ramas bastante feo y queda negativamente potenciado si intentamos esconderlo de manera antinatural.
Si quiero que algún detalle en una planta no se vea, la mejor solución es eliminarlo, en caso contrario, hemos de averiguar cómo adaptarlo al diseño de manera natural sin convertirlo en una parte proscrita.

Detalle rama proscrita vista desde atrás.

Bien, la planta goza de buena salud para comenzar su rediseño.
Lo primero que realizaré será un aclarado de la copa eliminado toda la ramificación innecesaria y defectuosa.



Ahora realizaré una limpieza del nebari para poder examinarlo e intentar añadir algún otro punto de interés.



Ahora voy a elegir un ángulo de plantado aproximado al definitivo y empezaré con el trabajo principal confiando en que la suerte me acompañe. 



Detalle del ángulo de plantado aproximado que daremos a esta planta.


Detalle de las herramintas usada en la siguiente fase del trabajo.


Después de un buen rato, este es el aspecto que presenta esta planta una vez realizado el trabajo principal de esculpido.



Ha llegado el momento de alambrar y colocar la ramificación de manera adecuada, después daremos los últimos retoques y aplicaremos el líquido de jin.

  

Las siguiente fotos muestran el antes y después de algunos detalles de la planta.

Antes y después


Antes y después

Soy consciente de que aún faltan varios años para que podemos apreciar un poco de refinamiento, sin embargo me siento satisfecho con el trabajo realizado y estoy seguro de que apenas esta planta adquiera el mochikomi necesario (podríamos definir esta palabra japonesa como el paso el tiempo que se va adhiriendo a la planta), nos hará recapacitar sobre las adversidades que la vida nos presenta a lo largo de muestro camino, así como el proceso de superación de las mismas.


Antes y después.






Coincidiendo la terminación de este trabajo con uno de los cursillos de iniciación al bonsái que imparto desde hace ya casi 3 años en el hotel japonés La Luna Blanca en Torremolinos, tengo el gusto de exponer una foto de los 2 últimos cursillistas y uno de sus peques, desde aquí les mando un afectuoso saludo y les deseo la mayor de las suertes.





La historia que nos cuenta este tejo comenzó muchos años atrás cuando su apariencia era majestuosa, ha pasado mucho tiempo y nuestra planta ha sufrido la adversidad de la naturaleza, una gran cicatriz recorre su tronco, la mayor parte de la ramificación ha desaparecido así como el ápice original, sin embargo, la adversidad es superada y las dos únicas ramas que antaño se postraban hacia abajo, han perdurado y al abrigo del tronco han tomado el relevo reconvirtiéndose nuevamente en árbol.



Foto Final

Dedicado a mis amigas Suzuki San y Reiko San del Hotel La Luna Blanca.

どうもありがとうございました。


04/08/2012

Arte o artesanía

Arte es el acto o la facultad por la cual el hombre valiéndose de la materia, expresa lo material o lo inmaterial y copiando o fantaseando, crea una obra.

Pintura comprada a las afueras de Guilin (China). Colección propia.

La anterior definición puede resultar un tanto cuadriculada para aquellos que practican el arte desde un punto de vista más espiritual. El artista no se define por la conclusión de la obra, más bien por el proceso o camino en busca del perfeccionamiento que tiene origen en la propia persona, denominado Do en Japón o Tao en China, y que podríamos definir como el camino o espíritu con el cual practicamos el arte.


Bien...

En esta ocasión, como continuación a los trabajos de mejora de varias plantas de una colección privada, trabajaré este shimpaku de importación, adquirido hace varios años por su propietario en una empresa nacional del sector y con un trabajo de modelado realizado después de su adquisición. Esta planta de 44 cm de altura, por su tamaño podemos catalogarla dentro de la categoría de Chumono bonsai.

- Shito o Keshitsubo bonsai menor a 5 cm. de altura.
- Mame de 5 a 15 cm.
- Shohin de 15 a 21 cm.
- Komono de 21 a 40 cm.
- Chumono de 40 a 80 cm.
- Omono más de 80 cm.

Detalle del tamaño de la planta protagonista de este artículo

Las siguientes fotos nos muestra un plano general de la planta donde fácilmente apreciamos que con anterioridad había sido modelada con un diseño que se acerca muchísimo a un moyogi clásico o erecto informal.


Detalle general de la planta


El moyogi clásico es uno de los estilos más usados como punto de partida al diseñar un bonsái. Siempre nos ofrece el recurso de seguir unas reglas que al aplicarlas dentro de unos límites de corrección, se traducirán en una planta con equilibrio y armonía.

Aunque representa un nivel más bien básico, es indispensable aprenderlo como punto de partida. Solo la madurez y la experiencia en el tiempo, nos permitirá superar las limitaciones propias de este estilo e imprimir en el trabajo características propias y personales, con lo cual podremos empezar a percibir destellos de creatividad artística en vez de simple artesanía.


Vamos a empezar con el análisis primario de la planta mostrando las mejoras realizadas a continuación.


Observando el nebari, la primera sensación que percibimos no es del todo positiva.
Podemos apreciar un defecto típico en muchos prebonsais que suele ser denominado como raíces en forma de ovillo. Evidentemente este defecto hemos de corregirlo si queremos mejorar la simplicidad en este punto que repercutirá en el aspecto general de la planta.

Detalle del nebari defectuoso


Después de la primera sesión de trabajo hemos conseguido que el nebari muestre un poco más simplicidad en vez de tanta complicación.


Seguimos subiendo y nos encontramos con este Jin que da la sensación de estar inacabado.
Un Jin representa el recuerdo de una rama viva que por alguna circunstancia ha muerto de una manera natural quedando como vestigio la madera seca. En esta ocasión la naturalidad de este Jin brilla por su ausencia.




La creación de jines en los juníperos se realiza con una técnica al alcance de cualquier aficionado y explicada infinidad de veces en libros, revistas, internet, etc. no obstante vamos a repetirla.

La técnica consiste en pelar la rama retirando la corteza y la zona viva, acto seguido vamos tirando poco a poco de las fibras de la leña en sentido ascendente hasta que podamos apreciar naturalidad en el trabajo y éste sea de nuestro agrado. 

Una particularidad no siempre aclarada de esta sencilla técnica es que hay que realizarla sin que transcurra mucho tiempo después de pelar la rama, en caso contrario cuando esta se seque, las fibras se cohesionan y ya será imposible tirar de ellas, entonces no tendremos más opción que refinar la madera esculpiéndola, contrariamente, el esculpido de la madera seca es algo bastante más complicado y tanto para un neófito como para el que no lo es, el éxito no siempre está asegurado.

La siguiente foto muestra el trabajo de esculpido del Jin en cuestión, bajo mi punto de vista creo que algo ha mejorado.


Al lado contrario nos encontramos una rama un poco larga que en el diseño anterior se ha mantenido al estar dentro de la silueta de la planta. Por desgracia es evidente que esta rama esta fuera de lo que sería un criterio estético básico.



El comienzo de la rama es interesante, voy a aprovecharlo convirtiéndolo en otro jin que añadirá más información visual a la planta.



Ya sabemos que la seña de identidad del shimpaku es la gran cantidad de madera seca expuesta.
Para añadir coherencia convertimos en madera seca toda la vena correspondiente a esa rama.



Sigo subiendo y veo como al retirar el verde de la parte alta de la planta se esconden un par de curvas. Desde mi punto de vista esas curvas han de ser visibles.

Teniendo en cuenta que desde el nebari hasta la atama o ápice todas las curvas son prácticamente iguales, hacerlas visible sin más redundaría en una aburrida monotonía.

Detalles del tronco.
Voy a intentar solucionarlo aprovechando las curvas de manera que no se conviertan en algo tedioso.

Detalle del trabajo realizado sobre la parte alta

Al introducir más elementos, ahora podemos apreciar todas las curvas sin que nos de sensación de monotonía.

La siguiente foto nos muestra un plano general de la planta antes y después de los trabajos realizados hasta el momento, en ella podemos apreciar ya cambios importantes en la planta.

Antes y después de la primera sesión de trabajo

Según la brotación reciente, la planta aparenta tener un buen estado de salud.


Sin embargo, apreciamos en algunas fotos que las hojas del interior de la ramificación muestran una tonalidad grisácea, este síntoma es debido a una plaga de araña roja.

Detalle tonalidad grisacea de las hojas
La araña roja con el tiempo va debilitando el interior de la ramificación. Aunque el trabajo no supondrá ningún riesgo para la salud de la planta si tomaremos medidas en el alambrado, el cual lo haremos con la máxima delicadeza posible. Una vez finalizado el trabajo aplicaremos en el transcurso de un par de meses varias veces un producto específico para combatirla.
Es increíble, hace 14 o 15 años cuando empecé con mi afición al bonsai no era tan habitual encontrarnos con araña roja en nuestras plantas, algo ha debido cambiar para que su proliferación sea tan fácil. Aunque la evolución de los productos para combatirla son cada vez más efectivos, la araña roja cada vez es más invulnerable a sus efectos.

Mi recomendación es tratar nuestras plantas habitualmente de manera preventiva y no esperar a tener un problema para solucionarlo.


Bien, después de realizar el trabajo técnico ha llegado el momento de adentrarse en el aspecto estético.

El siguiente paso será buscar coherencia y a partir de ahí definir un frente.

Personalmente opino que el estilo moyogi evidencia rasgos característicos de varias especies concretas, no siendo particularmente el shimpaku una de ellas. En la mayoría de los casos el shimpaku luce líneas muy sugerentes, incluso se podría decir que a veces rozando la extravagancia.

En la siguiente foto muestro una aproximación primaria al ángulo de plantado y frente que he elegido.



Aunque nuestra planta protagonista no tiene una líneas muy caprichosas, mi intención será restructurar la planta aprovechando el recuerdo inicial del estilo moyogi pero dejando evidencia de un trauma posterior que ha inclinado levemente la planta, por este motivo muestra jines y shari en el lado opuesto a la inclinación.

Las siguientes fotos muestran detalles del aspecto final de la planta una vez reorganizada la ramificación y aplicado el líquido de jin.




Los Jines cortos restan un exceso de dramatismo al conjunto y va  en consonancia con la poblada copa.





Antes y después
Una vez terminada mi parte en este trabajo, solo me queda expresar mi satisfacción por el resultado obtenido.
El futuro, aunque incierto, probablemente nos brindará la posibilidad de alguna eventual mejora.

Gracias por vuestra lectura y hasta el próximo artículo.

Foto final