Capítulo I
En la mente del principiante siempre existen muchas posibilidades...
Eso pensé hace varios años cuando mi buen amigo Antonio visitó por primera vez El Bonsallal...
... después de pasar el día realizando metódicas labores de cultivo y técnica le mostré la planta de la foto siguiente y le pedí si sería capaz de buscar un nombre adecuado para ella.
No solo sería un ejercicio de estudio para enriquecerse personalmente, también su respuesta me ayudaría a averiguar si la linea de trabajo que estaba aplicando a la planta era lo suficientemente perceptible o si por el contrario pasaba desapercibida.
Eso pensé hace varios años cuando mi buen amigo Antonio visitó por primera vez El Bonsallal...
... después de pasar el día realizando metódicas labores de cultivo y técnica le mostré la planta de la foto siguiente y le pedí si sería capaz de buscar un nombre adecuado para ella.
No solo sería un ejercicio de estudio para enriquecerse personalmente, también su respuesta me ayudaría a averiguar si la linea de trabajo que estaba aplicando a la planta era lo suficientemente perceptible o si por el contrario pasaba desapercibida.
Esta fue su contestación días más tarde.
Este árbol ha sufrido una dura batalla contra varios elementos, de ahí ese enorme jin.
Hacia el 219 a.C. Aníbal Barca (hijo de Amílcar) desde Cartago-Nova movilizó un increíble ejército para dar batalla a la gran potencia romana, la vía marítima no era de su dominio, así que emprendió el camino bordeando el Mediterráneo, cruzando los Pirineos, Alpes y Apeninos. Una gesta inimaginable en aquellos tiempos.
Su ejército estaba formado en su mayoría por mercenarios, entre íberos, celtíberos, celtas y númidas, se encontraban los hostigadores honderos balear y mallorquines.
El camino fue durísimo, el frío, las rafias y reyertas con los indígenas que encontraban a su paso hizo que muchos de sus hombres murieran o enfermaran debilitando y mermando sus tropas, ya en territorio italiano, el propio Aníbal perdió un ojo a causa de unas fiebres contraídas.
Aníbal derrotó en varias batallas a los latinos que incrédulos miraban como se adentraban cada vez más en territorio romano.
Roma tuvo su peor derrota de la historia en Cannas con aproximadamente 87.000 soldados romanos contra unos 40.000 cartagineses.
A pesar de que el gran Aníbal estuvo apunto de conquistar Roma, el azote de ésta fue mayor.
En el 202 a.C. tuvo que firmar la rendición y un tratado de vasallaje.
Este enorme jin me recuerda a la larga y dura trayectoria de las tropas cartaginesas hacia Roma que al final resulto ser infructuosa.
OCVLVS ex Hanni-baal (ojo de Aníbal).
La parte donde se encuentra la copa me recuerda a la ciudad de Cartago que humillada y rendida mira hacia abajo como si de un vasallo se tratara.
El nombre que me gusta para este árbol es OCVLVS, se pronuncia oculus, pero como todo en el bonsái... nada es permanente...
Querido amigo Antonio, efectivamente como bien dices en tu última frase, en Bonsái, aunque parezca lo contrario, muy pocas cosas son permanentes.
Este árbol ha sufrido una dura batalla contra varios elementos, de ahí ese enorme jin.
Hacia el 219 a.C. Aníbal Barca (hijo de Amílcar) desde Cartago-Nova movilizó un increíble ejército para dar batalla a la gran potencia romana, la vía marítima no era de su dominio, así que emprendió el camino bordeando el Mediterráneo, cruzando los Pirineos, Alpes y Apeninos. Una gesta inimaginable en aquellos tiempos.
Su ejército estaba formado en su mayoría por mercenarios, entre íberos, celtíberos, celtas y númidas, se encontraban los hostigadores honderos balear y mallorquines.
El camino fue durísimo, el frío, las rafias y reyertas con los indígenas que encontraban a su paso hizo que muchos de sus hombres murieran o enfermaran debilitando y mermando sus tropas, ya en territorio italiano, el propio Aníbal perdió un ojo a causa de unas fiebres contraídas.
Aníbal derrotó en varias batallas a los latinos que incrédulos miraban como se adentraban cada vez más en territorio romano.
Roma tuvo su peor derrota de la historia en Cannas con aproximadamente 87.000 soldados romanos contra unos 40.000 cartagineses.
A pesar de que el gran Aníbal estuvo apunto de conquistar Roma, el azote de ésta fue mayor.
En el 202 a.C. tuvo que firmar la rendición y un tratado de vasallaje.
Este enorme jin me recuerda a la larga y dura trayectoria de las tropas cartaginesas hacia Roma que al final resulto ser infructuosa.
OCVLVS ex Hanni-baal (ojo de Aníbal).
La parte donde se encuentra la copa me recuerda a la ciudad de Cartago que humillada y rendida mira hacia abajo como si de un vasallo se tratara.
El nombre que me gusta para este árbol es OCVLVS, se pronuncia oculus, pero como todo en el bonsái... nada es permanente...
Querido amigo Antonio, efectivamente como bien dices en tu última frase, en Bonsái, aunque parezca lo contrario, muy pocas cosas son permanentes.
Capítulo II
Hace algunos años, mi amigo Manolo Vargas me encargó que le buscará un ullastre para incorporarlo a su colección. Después de revisar varios de ellos finalmente tome una decisión.
La foto siguiente muestra el estado de la planta una vez ésta llegó a mis manos.
Elegí esta planta no solo por la corteza abotonada, la leña seca y el tamaño de las hojas, características muy habituales en cualquier ullastre que se precie, sino por el detalle que lo distingue de la gran mayoría de los ullastres y lo convierte en único, un solo detalle capaz de rellenar todo el espacio, de simplificar la planta a su estado más puro con una fuerza completamente abrumadora.
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| Detalle por el cual decidí elegir esta planta |
La siguiente foto muestra la primera toma de contacto con un primer modelado.
En este momento es interesante hacer un alto en el camino y mostrar un antes y después de los trabajos realizados hasta el momento.
Podemos comprobar como el ángulo de plantado ha evolucionado postrando aún más la planta, gracias a ello he conseguido destacar bastante el tenjin, que pasa a ser el centro de atención del conjunto.
Evidentemente como he comentado en artículos anteriores, un tenjin es un detalle tan importante que por si solo puede soportar toda la carga estética y subjetiva de un diseño.
En nuestro caso, el tenjin tiene tal cantidad detalles y fuerza que es capaz de dar equilibrio a una planta antinaturalmente inclinada.
Capítulo III
Shoshin es un concepto Zen del Budismo que nos invita a tomar una actitud curiosa y libre de ideas preconcebidas, sería como adoptar la mente de un principiante, virgen y libre de prejuicios, existe solo el presente y las cosas se aprecian tal y como se muestra en la más pura realidad.
Haciendo uso en aquel momento de Antonio como principiante que era podemos en la actualidad analizar y comprobar que su acción la fundamentó en el detalle que más le llamó la atención de la planta, el tenjin.
Este árbol ha sufrido una dura batalla contra varios elementos, de ahí ese enorme jin.
Este enorme jin me recuerda a la larga y dura trayectoria de las tropas cartaginesas hacia Roma que al final resulto ser infructuosa.
La parte donde se encuentra la copa me recuerda a la ciudad de Cartago que humillada y rendida mira hacia abajo como si de un vasallo se tratara.
Pude comprobar gracias a Antonio que mi línea de trabajo con respecto a la planta era percibida con facilidad por lo que mi objetivo había sido alcanzado.
Capítulo IV
Después de un periodo de 2 años sin volver a trabajar la planta, nuevamente por petición del propietario ésta llega a mi con el objetivo de hacer el mantenimiento técnico.
Con sorpresa puedo comprobar que el ángulo de plantado ha sido cambiado.
En la mayoría de los trabajos que realizo muestro una evolución de la planta.
Por desgracia en esta ocasión, bajo mi criterio personal que no quiere decir que sea el correcto, no me queda más remedio que mostrar la involución.
Bien, realizaré el trabajo que me han encargado sin más.
| Vista frontal antes de la reorganización de la copa |
| Vista lateral |
La siguiente foto muestra el aspecto final una vez reorganizada la copa.
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| Detalle final de la planta. Sin comentarios por mi parte. |
| Después y antes |
En la mente del principiante existen muchas posibilidades
pero en la mente del experto hay pocas.
Solo me falta terminar este artículo cerrando el círculo y dejando un mensaje para mi amigo Antonio.
- Querido amigo, esta planta de momento, aunque todo se andará, no ha sido merecedora de tu hábil trabajo.
En fin, ya sabes, en bonsái casi nada es permanente...









