28/11/2012

Goshintai



Cualquiera que se recree con la imagen de un viejo árbol en la naturaleza, recapacite sobre sus pobres y delgadas ramas, escuche su crujir cuando es zarandeado por el viento y se sienta atraído por su fría soledad, irremediablemente estará cerca de lo que podríamos describir como un sentimiento puramente sintoísta.

El sintoísmo adora aquellas cosas únicas de la naturaleza, creadas por sí mismas y capaces de albergar una divinidad.

Al contrario de lo que muchas personas piensan, la cultura japonesa, cuna del sintoísmo, no está en contra de lo artificial frente a lo natural. La creación del ser humano ha de estar correctamente perfeccionada y combinada con la creación natural para poder apreciar un evidente contraste estético.


Jardín seco Karesansui en templo Ryoanji en Kioto

Hace varias semanas conversaba acerca de esto con mi buen amigo Antonio Álvarez y tomábamos como ejemplo la exposición de un bonsái, mostraba una ramificación tan perfecta que incluso podríamos decir que la sensación era de artificialidad.
No obstante, si comparamos las copas de los árboles en la naturaleza con la de cualquier bonsái medianamente refinado podremos observar una diferencia estructural muy evidente.
La naturalidad de la planta en la montaña es abrumadora, pero la extrema perfección de la ramificación de un bonsái tampoco deja de abrumarnos.

Sinceramente creo que si gozamos de una mínima sensibilidad estética, jamás hemos de desechar el contraste estético entre lo natural y lo artificial, siempre y cuando esta artificialidad tenga el refinamiento, la medida y la perfección adecuada. 

En la siguiente foto podemos apreciar la belleza del contraste entre lo natural, representado por el jardín y lo artificial representado por la mampara construida con el mayor exponente de la artificialidad, el ángulo recto.


Templo Tenryuji en Kioto
























La siguiente foto nos muestra otro ejemplo de belleza en el contraste.

Detalle de jardín seco Karesansui Ryoanji.


Bien, pasando al trabajo propiamente dicho, la planta que trabajaré en esta ocasión será una sabina muy particular perteneciente a una colección privada.

A simple vista ya preveo que será un trabajo difícil, no solo por encontrar un diseño correcto, también para dar un acabado medianamente refinado a la copa ya que la estructura de la ramificación fina no es del todo correcta y tampoco abundante.

























Evidentemente, por las características de esta planta, su diseño finalmente tendrá un poco el sabor a un bunjin. Hablo de "sabor bunjin" pero nunca de bunjin gi verdadero, ya que esta planta es demasiado osada para ser un bunjin gi. 
Su osadía radica principalmente es su exagerada cantidad de curvas y esto le arrebata la propiedad de ser elegante y a la vez discreta, por otro lado, tampoco posee las estrictas reglas físicas del bunjin gi verdadero.
Cuando creamos una planta con sabor a bunjin sin cumplir sus estrictas reglas físicas, estamos creando un bunjin cho, que sería casi un bunjin gi.

¡¡¡Madre mía...!!!

Las siguientes fotos muestran los cuatro lados de la planta protagonista de este artículo.





Aunque la planta ha de verse interesante desde cualquier punto que se observe, hay que decidir un frente para su exposición y en este caso he necesitado un buen rato para decidirme debido a su complejidad.

Casi todas las posibilidades cuentan con algunos detalles a favor y otros en contra, claro que también he de realizar un modelado lo menos complicado posible buscando simplicidad y efectividad, cosa que lo hace aún más complicado, sin olvidar otro factor importante a la hora de diseñar esta planta, el gusto del propietario.




La siguiente foto muestra el frente aproximado que he elegido, obviamente una vez colocada la ramificación tendré que volver a redefinir el frente con mayor precisión.



Un inconveniente que tiene este frente es que se aprecia levemente el nacimiento de la vena viva ya que la mayor parte queda justo en la parte trasera. 




Para ver si tiene solución y continuar con el frente elegido, revisaré bajo el primer nivel del sustrato para analizar la situación de la vena.

Bien... La vena se subdivide en dos "subvenas". La mayor parte de ella vuelve a girar hacia atrás, pero hay un trozo que sigue en la misma dirección por lo que una vez se realice el trasplante habrá que separar la madera seca de este trozo y orientar la vena viva hacia el frente.
Es una operación que reviste una complicación media por lo tanto es viable realizarla en el futuro.



Otro detalle que tendré en cuenta a la hora de mostrar la silueta del tronco, será eliminar al máximo posible todo lo que no sea necesario.

En este caso concreto, sobre esta planta y en este diseño en particular, si el tronco tiene una línea y una dirección determinada, considero una vulgaridad que el tronco de una vuelta amplia y vuelva a retomar el camino que tenía en un principio.

Si hay curvas que fluyen, mejor que se vean en su totalidad, tal y como son, por suerte o por desgracia son la seña de identidad de esta sabina.



Pasando al trabajo técnico, lo primero que voy a hacer es, con el uso de gubias y una fresadora pequeña, limpiar la vena viva y esculpir el shari ya que es demasiado plano y sin mucho interés.

Después de un rato este es el resultado final.

Detalle del tronco

Detalle de la planta con los trabajos realizados hasta el momento

El siguiente paso será realizar un diseño aproximado que me sirva de guía.
Lo consultaré varias veces a medida que voy organizando las masas de verde. También me permitirá comprobar de antemano si el diseño consta del equilibrio y la armonía mínima necesaria.

Diseño guía


Una vez llegados aquí, el siguiente paso es el alambrado y la colocación de la ramificación y después para finalizar, la aplicación del líquido de jin.

Me permito dar un pequeño consejo sobre este aspecto:
Siempre que sea posible, en la ramificación más gruesa y tronco, es mejor usar tensores que alambre. No solo permite un mejor acabado al trabajo, también es más liviano para la planta.


Como me temía ha sido un trabajo difícil, sin embargo me siento satisfecho del resultado final, especialmente al haber podido sacar un poco de partido de la copa dada su situación.
Poco a poco y a medida que el verde se vaya desarrollando se tendrá que ir sustituyendo la ramificación usando la mejor situada.

Con respecto al tronco, la siguiente foto muestra el resultado obtenido tras el trabajo.

Detalle del tronco y la linea de subida de sabia.

El sintoísmo como comenté al principio de este artículo, adora aquello creado por la naturaleza. 
Puede ser una montaña, una isla, una roca o incluso un árbol tan viejo, expuesto y tan particular en su forma, que a una divinidad no le importaría morar en él.
Deseo al propietario de esta planta tan singular la mayor de las suertes con ella.


Gracias por vuestra lectura.

Antes y después del trabajo

Foto final

22/11/2012

El Juniperus Procumbens

En esta entrada vamos a presentar una planta originaria de Japón, exactamente del sur, el Juníperus Procumbens (Click aqui para más info en Wikipedia).

Aunque alguien pueda pensar que es una conífera de segunda categoría o una planta no muy usada en bonsái, existen muchas obras importantes con esta variedad como protagonista y aún no siendo una planta tan mediática como sus primos cercanos, el j. chinensis o el rígida, se ha ganado a pulso un sitio en el mundo del bonsái.

Plantas importantes de Juniperus Procumbens































Las características de esta variedad son muy parecidas a las del Juniperus Chinensis excepto por las hojas que se desarrollan en forma de agujas, algo parecidas al Juniperus Rígida pero bastante más espesas y compactas, y un color verde más intenso.




Es una variedad muy fuerte y resistente, capaz de aguantar tanto heladas como extremo calor y soporta bien todas las técnicas de bonsái que les apliquemos.
Está catalogada como una planta de crecimiento lento aunque personalmente discrepo un poco sobre esta afirmación.

Centrándonos en la planta que trabajaré en esta ocasión, la siguiente foto nos muestra su estado general antes de comenzar la sesión de trabajo.



Analizando la planta desde la base, se puede observar como el cuello de las raíces está compuesto de multitud de pequeñas raicillas que dan una sensación de desorden y falta de madurez, por lo que voy a eliminarlas para que el nebari se vea más nítido.



Un poco mejor así...




A continuación se aprecia una rama podada que aún no ha sido refinada. 
Subiendo por el tronco hay hasta tres de estas ramas pendientes de ser trabajadas.


Lo primero que voy a hacer es crear los jines correspondientes y un shari que los una.


Detalle refinado del primer jin

Esta variedad es muy propensa a tener cochinillas ya que éstas encuentran protección entre sus agujas, por lo que a la vez que realizo una selección de la ramificación también eliminaré las agujas viejas que aunque muertas, permanecen pegadas a las ramas.



La mejor manera de eliminar estas agujas es extender la rama y frotar tanto por arriba como por abajo con un cepillo a la contra.

Es aconsejable usar un producto preventivo varias veces al año, por ejemplo Confidor que es bastante completo y servirá también para aplicar al resto de la colección.



La anterior foto nos muestran el estado de la planta con los trabajos realizados hasta el momento, sin embargo, por motivos de diseño, este frente ahora pasará a ser la parte trasera y la antigua parte trasera será el nuevo frente. Ahora podremos ver perfectamente el shari y los Jines creados.


Antes y después del cambio de frente

También hemos cambiado el angulo de plantado consiguiendo que el tachiagari tenga un movimiento quizás un poco más sutil y orientado hacia el movimiento general que tendrá finalmente la planta.


Detalle de la planta con el nuevo frente y cambio de ángulo.

Por último aplicaré el alambre y colocaré la ramificación...

Las siguientes fotos muestran el resultado final una vez terminado el trabajo.

Detalle del tachiagari

Detalle de la ramificación

Antes y después

Seguro que con el tiempo podremos mejorar el tachiagari prolongando el shari, también puede mejorar la sashi eda definiendo un shari a lo largo de toda la rama, pero eso es algo que llegará en el futuro, si Dios quiere.

Gracias por vuestra visita y gracias por adelantado a todos aquellos que por costumbre suelen hacer comentarios.

Foto final

19/11/2012

Un pequeño Kuro Matsu

La siguiente entrada al blog tratará brevemente sobre un Kuro Matsu (Pino Negro Japonés) sobre el cual he recibido 2 encargos.

El primero realizar un primer modelado para avanzar un poco en su diseño.

El segundo ponerlo en mi blog en el apartado Cajón IN/OUT por si alguien estuviese interesado en su adquisición.



































La altura que alcanzará este pino negro cuando se refine estará en algo menos de 15 cm. lógicamente sin contar la altura del contenedor, por lo que estaría clasificado dentro de la categoría de mame bonsái.



Aunque aún está en un estado primario de su formación, al tratarse de una planta de pequeño tamaño, en poco más de 4 años ya podrá lucir una calidad bastante aceptable.

Vamos a analizar las características principales de esta planta.

El nebari es bastante interesante y acorde con el grosor del tachiagari.






Podemos apreciar que aunque el tachiagari es bastante recortado posee una curva muy interesante.


























La disposición de las ramas está correctamente colocadas en los exteriores de las curvas.


























En la parte trasera podemos observar la cicatriz por donde se corto, es casi imperceptible.



La verdad es que desconozco la procedencia de esta planta pero es evidente que el que lo ha traído hasta aquí sabía muy bien lo que se hacía.


Bien, voy a reducir la cantidad de hojas para que el sol y el aire penetren en el interior de la ramificación y acto seguido pondré alambre para dar el primer modelado.

Aunque aún no tiene una ramificación abundante, si posee lo necesario para empezar a vislumbrar cual será el camino de este pequeño Kuro Matsu.

Creo sinceramente que será una planta excelente en poco tiempo.

Después de un rato, este es el resultado obtenido.

Antes y después

Por último vuelvo a repetir que si alguien está interesado en su adquisición puede ponerse en contacto conmigo.

Gracias por vuestra lectura.

Foto Final












16/11/2012

El Alcornoque Parte 2/2

Una vez pasada página de la recientemente celebrada 6ª Muestra del Museo Bonsai de Alcobendas, hemos de irremediablemente poner nuestras miras en el presente sin perder de vista el futuro, como suelen decir en Italia:

- No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy.

Bien, como continuación al artículo El Alcornoque Parte 1/2, os muestro la siguiente foto en la que se muestra el desproporcionado tamaño y el estado a día de hoy del alcornoque protagonista de esta historia.

Por suerte o por desgracia, aún queda muchísimo tiempo para que las ramas principales sean acordes con el grosor del tronco pero, no todo juega en contra, nuestro mayor aliado, el tiempo, nos sobra para solucionar el principal y evidente defecto de esta planta, su conicidad. 


La primera recomendación que he dado al propietario de la planta es cambiarla a una maceta más grande acorde al desarrollo que queremos obtener en su ramificación. 
Hay que conseguir que las ramas principales engorden con más velocidad, sin embargo, considero sumamente importante no dejar ramas de sacrificio excesivamente gordas para que las cicatrices no se apoderen de la planta.

Podemos apreciar como después de varios años, las ramas principales empiezan a desarrollar corcho por la zona más cercana al tronco, creo que mejor será dejar que el corcho de manera natural consiga que las ramas alcancen el grosor necesario.

Detalle del corcho que empieza a aparecer sobre las ramas primarias.

Bien, pues manos a la obra ... 

Estado de la planta antes de comenzar el trabajo

Lo primero que haré será eliminar todos los chupones y ramas con exceso de vigor, también realizaré una limpieza y reorganizacion de la ramificación de 2º y 3º orden desarrolladas desde la última vez que trabajamos esta planta. 




Después de realizar el trabajo sobre la ramificación este es el aspecto de la planta. 



La siguiente foto nos muestra la selección y poda realizada a la ramificación. 
Como ya he mencionado, queda mucho tiempo por delante por lo que intentaré crear un ramificación básica lo más correcta posible. 
Una vez las ramas primarias y secundarias tengan la estructura y el grosor adecuado, terminaré el refinado de la ramificación fina a base de poda y usando el menor alambre posible.




El siguiente paso será el primero de los dos previstos para solucionar el problema de conicidad, eliminaré con la fresadora parte del corcho para reducir el grosor en la parte alta.


Eliminaremos corcho de los dos lados para reducir el grosor.

La siguientes fotos muestran la mejora realizada sobre la parte alta del tronco.



En poco tiempo la corteza trabajada envejecerá y adquirirá el color natural del corcho.
Por ahora, para mimetizar un poco la zona trabajada aplicaré levente la llama de un soplete y listo.


Antes y después del trabajo sobre la parte alta del tronco.





























El segundo paso se realizará dentro de un par de años aproximadamente y solucionará la falta de nebari, también dará más conicidad a la planta, pero eso lo dejaremos para el futuro y será motivo de otro artículo en el blog.



La siguiente foto nos muestra el aspecto de la planta con los trabajos realizados hasta este momento.

Bien, ya solo queda aplicar el alambre y volver a reorganizar la copa.



































Después de unas cuantas horas de alambrado y posterior reorganización de la ramificación, las siguientes fotos muestran el resulta final del trabajo.


Antes y después






Por fin puedo dar por terminada otra sesión de trabajo en esta planta, evidentemente aún queda muchísimo tiempo, lo importante ahora es ir poco a poco alcanzando etapas y superándolas.


Algún día, en un futuro cercano, quizás esta planta deseará olvidar el pasado y querrá verse reflejada en el espejo como un gran bonsái. 

Jeje, creo sinceramente que es de suma importancia no olvidar nuestro pasado, recordar en todo momento de donde procedemos, cuales son nuestros orígenes, jejeje, no hay que olvidar que aunque a la rana no le guste que se sepa, antes de rana fue renacuajo.

Gracias por vuestra visita.


Foto final